
IN MEMORIAM DE MIRIAM MUÑOZ RIVERA:
Su trabajo y producción científica
Miriam Muñoz Rivera nació en Arecibo Puerto Rico. En su país natal se graduó como nutrióloga y realizó estudios de postgrado en la Universidad de California, Berkeley con especialidad en Salud Pública y Nutrición.
En 1961 llegó a México, su segunda primera Patria, como joven experta de la FAO, para colaborar en el "Plan Cuatripartito de Operación de un Programa de nutrición en México", proyecto conjunto con la OMS, UNICEF y el Gobierno de México, representado por el Instituto Nacional de Nutrición.

Durante 5 años Miriam hizo un detallado programa de encuestas integrales. Para poder calcular el valor nutritivo de las encuestas dietéticas se dedicó a recuperar toda la información existente sobre el valor nutritivo de los alimentos y a verificar y extender estos estudios en laboratorio. Este trabajo lo siguió hasta el fin de la vida y publicó varias tablas de composición de alimentos mexicanos.
Después de las encuestas iniciales, el Maestro Zubirán la designó Jefe del Departamento de Educación Nutricional y con el grupo que lo integró comenzó varias investigaciones metodológicas para conocer los mejores procedimientos para motivar e interesar a la población rural en la alimentación
Fue en nutrición aplicada en la que tuvo sus mayores éxitos. En 1972 tuvo la oportunidad de impulsar el Programa de Orientación Familiar, en el que se adiestraron dos mil mujeres a nivel central y cada una, con el apoyo regional de todas las nutricionistas del país, adiestraron mujeres visitadoras y con un bello rotafolio sobre la técnica de manejar los alimentos comunes, molidos y limpios, se educaron dos millones de familias rurales. Este programa fue evaluado y mostró grandes resultados.

Miriam propuso el Programa de Alimentación, que después fue el Sistema Alimentario Mexicano, que también alcanzó a gran parte del medio rural. Ella en el SAM, fue Directora de Nutrición y entre sus logros estuvo la creación de "Nutrimex", una industria gubernamental para producir alimentos infantiles.
A inicio de los ochentas Miriam regresó a la investigación en el Sector Salud. A ella se deben dos iniciativas de importancia: La promoción de la Megadosis de Vitamina A en programas de nutrición infantil, y el reconocimiento la importancia de la obesidad y el síndrome metabólico en la transición epidemiológica de México.
En 1992 Miriam presidió en la Cd de México una Conferencia Internacional sobre nutrición y enfermedades crónicas, cuya publicación incluyó muchos estudios mexicanos sobre el tema. En sus últimos 8 años se dedicó al tema de nutrición y cáncer, sobre todo a la difusión de "La dieta que previene el cáncer".
En 1996 Miriam fundo la organización no gubernamental Salud y Nutrición, SANUT cuya primera investigación fue el programa de enriquecimiento de la harina de maíz que dio lugar al desarrollo de una tortilla de alto valor nutritivo.
La enseñanza siempre estuvo entre sus preferencias. A fines de los años 60 en colaboración con la Escuela de Salud Pública dirigió un curso anual de nutrición de comunidad, sobre todo para graduados, el siguiente curso fue de dos años y el tercero dió lugar a la primera carrera de nutricionistas de comunidad.
Al final de su vida volvió a ser Maestra en la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, a lo que dedicó un gran esfuerzo y dedicación. Siempre dio sus clases con gran cariño a los estudiantes, incluyendo prácticas de campo, sacrificando sus sábados.
Miriam se puede considerar la primera nutricionista en México, con capacidad de dirigir grandes proyectos, escribir numerosos artículos y libros, hacer trabajo internacional y sobre todo proyectar su acción a programas aplicados. Su proyección internacional fue importante: perteneció a FAO, hizo trabajos para la OPS/OMS, formó parte del grupo internacional de vitamina A y fue Secretaria Ejecutiva de diversas organizaciones.

El Sistema Nacional de Investigadores el 15 de agosto de 2003, tres semanas antes de su muerte, la promovió a Investigadora Nacional Nivel II, basados en "una revisión cuidadosa de su expediente y de ponderar sus logros científicos y académicos, en virtud de que en su obra global demuestra independencia y una trayectoria exitosa en materia de investigación científica, y en el periodo objetivo de esta evaluación, reporta una alta productividad, con la publicación de sus trabajos en revistas con un buen factor de impacto nutricional, participación en la formación de recursos humanos y en actividades de divulgación".
A lo largo de su vida científica publicó 156 artículos y libros. Nos deja además tres obras póstumas en prensa: el libro "Food energy - Methods of analysis and conversion factors", publicado por FAO, obra de un grupo de expertos; un artículo del World Review of Nutrition and Dietetics, del volumen 94 páginas 152 a 157, sobre frecuencia de cáncer en el medio rural, y el libro sobre Desnutrición Infantil, en colaboración con su esposo, Adolfo Chávez.